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Fotografía y documentación. Mr. Vanderbilt’s House and Collection.Driehaus Museum. Twin Houses . New York.

Las Twin Houses fueron, en su época, uno de los mejores ejemplos de arquitectura de Nueva York y, por extensión, de todo USA. En aquella época las revistas de arquitectura tenían acceso al interior de alguno de estos edificios y se permitía, incluso, la publicación de libros con todo el detalle del interior.  Así, por ejemplo: William Henry Vanderbilt House. Twin Houses . New York. Driehaus Museum.     The Vanderbilt residence at Fifth Avenue and Fifty-first Street was technically two mansions connected by an atrium; his daughters lived in the second with their husbands. It was a feast for the eyes. The architect-decorators were Christian and Gustave Herter, German-born cabinetmakers favored by New York’s elite, and they worked with experienced architects Charles Atwood and John Snook to anchor their profuse decorative elements to a standing structure. No two rooms were alike, and all were exactly to the taste of the moment. Just like the original interior designers of the Nickerson

Présentation de l'exposition par Paul Perrin, commissaire. Musée d' Orsay. En fin le cinema

 

El cine,sin la fotografía, no se puede concebir. Esta exposición recoge ese momento en el cual el cine empieza a aparecer, a extenderse y comienzan a crearse los cines tal y como los conocemos hoy. Un momento de vida, de novedad, donde todas las formas de arte, conviven y, en cierto modo , se ayudan como nunca unas a otras. La exposición incluye carteles, libros, fotos, cuadros, efimera. Una época. 
 
 
Sin intentar presentar una cronología de inventos, la exposición "¡Por fin el cine! Es deliberadamente sincrónico y temático. Lleva la producción cinematográfica francesa de 1895-1907 a un diálogo con la historia de las artes, desde la invención de la fotografía hasta los primeros años del siglo XX, sobre varios temas importantes como la fascinación por el espectáculo de la ciudad, el deseo de registrar los ritmos de la naturaleza, el deseo de probar y exhibir cuerpos, el sueño de una realidad "aumentada" por la restitución del color, el sonido y el relieve o por inmersión, y finalmente el gusto por la historia. 
Terminó alrededor de 1906-1907 cuando la duración de las películas se hizo más larga, las proyecciones se establecieron en los cines y los discursos se institucionalizaron. El cinematógrafo se convierte en cine, lugar y ocio de masas.